Una sola historia, contada a dos voces
La historia de Matetic y la del Valle del Rosario son la misma historia. Una familia de raíces inmigrantes que encontró en estos cerros un lugar para quedarse, plantar y esperar. Lo que empezó como campo y ganadería se transformó, con paciencia, en una de las viñas de clima frío más reconocidas de Chile. Generación tras generación, el valle fue enseñando y la familia, escuchando.